Leonardo Kiczka, el padre de Germán y Sebastián Kiczka, rompió el silencio tras visitar a sus hijos en la cárcel de Apóstoles, Misiones. Ambos hermanos están acusados de tenencia y distribución de material de explotación sexual de menores y se encuentran alojados en la misma dependencia policial, aunque en celdas separadas.
Leonardo Kiczka, acompañado por su hermana, se dirigió a la prensa a la salida de la visita. «No voy a declarar nada todavía. Me siento mal con todas las barbaridades que están diciendo», expresó el padre, sugiriendo que podrían surgir novedades en la causa durante la semana.
La visita familiar a los hermanos Kiczka fue organizada para que pudieran encontrarse en el mismo lugar, aunque en momentos distintos debido a la separación en las celdas. Durante el encuentro, se captaron imágenes del legislador misionero, quien había estado prófugo durante seis días antes de su detención el miércoles pasado, en la que se mostró en actitud relajada, riendo con su padre y su tía durante los 15 minutos que duró la visita.
Sebastián Kiczka, por su parte, también tuvo la oportunidad de saludar a su familia. Al recibirlos, mostró afecto al besar a su tía y permitió que su padre le diera un beso en la mano. Ambos hermanos se mantienen en silencio respecto a los cargos, y Sebastián Kiczka, detenido el jueves 29 de agosto, también se ha negado a declarar ante el juez Miguel Ángel Faria.
El abogado de los hermanos, Gonzalo de Paula, ha representado a ambos en el caso. Se informó que una de las condiciones puestas por el abogado para la entrega de Sebastián era su internación en un centro de rehabilitación, una medida que aún está en discusión.
La situación sigue desarrollándose, y la comunidad espera actualizaciones sobre el avance de la causa y las medidas legales que se tomarán a partir de las próximas audiencias.