El presidente venezolano vincula a Javier Milei con un supuesto plan de sabotaje, generando una respuesta contundente del Ejecutivo argentino.
El Gobierno argentino respondió a las acusaciones de Nicolás Maduro, quien señaló a Javier Milei y a otros líderes de la oposición de intentar sabotear las elecciones presidenciales en Venezuela. Manuel Adorni, vocero presidencial, calificó a Maduro como un «dictador» y desestimó sus comentarios, reiterando la preocupación por el pueblo venezolano y el deseo de que se respeten los deseos democráticos en las próximas elecciones del 28 de julio. Maduro también amenazó con un «baño de sangre» y una «guerra civil» si no gana en los comicios, subrayando la polarización y tensión política en el país caribeño.


