El expresidente de Estados Unidos y candidato republicano, Donald Trump, se encuentra “a salvo y bien” tras un tiroteo reportado cerca del Trump International Golf Club en West Palm Beach, Florida, donde estaba jugando golf. El FBI ha comenzado una investigación para determinar si el tiroteo podría ser clasificado como un intento de asesinato.
Trump emitió un comunicado en el que tranquilizó a sus seguidores: “Hubo disparos cerca de mí, pero antes de que los rumores comiencen a salirse de control, quiero que escuches esto primero: ¡ESTOY A SALVO Y BIEN!” El expresidente, quien ya había sido víctima de un ataque a balazos el 13 de julio en Pensilvania, añadió con firmeza: “Nada me detendrá. ¡NUNCA ME RENDIRÉ!”
Según informes, el portavoz de la campaña de Trump, Steven Cheung, había confirmado que el expresidente estaba a salvo tras el tiroteo, aunque no proporcionó más detalles en ese momento. Posteriormente, se supo que un agente del Servicio Secreto disparó a una persona presuntamente armada en las cercanías del campo de golf, según la Associated Press.
El FBI ha confirmado que está investigando el incidente y ha indicado que el tiroteo “parece ser un intento de asesinato” del expresidente. “El FBI ha respondido a West Palm Beach, Florida, y está investigando el evento”, señaló la agencia en un comunicado oficial.
Este nuevo incidente se suma al ataque que sufrió Trump el 13 de julio en Pensilvania, cuando resultó herido en una oreja por un tirador durante un acto público. El ataque provocó la renuncia de la jefa del Servicio Secreto y el retiro de la licencia a varios agentes encargados de su protección, destacando la creciente preocupación por la seguridad del exmandatario.
El tiroteo cerca del campo de golf ha generado una gran preocupación y ha llevado a un reforzamiento adicional en las medidas de seguridad alrededor de Trump, quien continúa con su campaña presidencial en medio de estas circunstancias adversas.
