El plenario del Consejo Nacional del Partido Justicialista se reunió esta tarde en la sede porteña de Matheu 130, barrio de Once, institucionalizando el llamado a la unidad y emitiendo un crítico documento acerca de la realidad económica que atraviesa el país.
La reunión estuvo encabezada por el presidente del Partido, el sanjuanino José Luis Gioja. Asistieron además la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci; el vicegobernador y titular del PJ santiagueño, José Emilio Neder; el senador nacional y ex gobernador de Tucumán, José Alperovich; el ex mandatario de Jujuy, Eduardo Fellner; Andrés Rodriguez de UPCN, Jorge Taiana, Luis Beder Herrera, Victor Santa María, Antonio Caló, Daniel Scioli y también los randazzistas Juan Abal Medina y Fernando «Chino» Navarro.
Hubo fuerte presencia de intendentes bonaerenses, entre ellos: Gustavo Menéndez (Merlo) Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Verónica Magario (La Matanza), además de Fernando Espinoza.
Durante el encuentro se analizaron los siguientes puntos: informe final de la intervención al Distrito Jujuy (que fue normalizado a través de una lista de unidad), abordaje de la Ley 27412 sobre Paridad de Género, informe de cada distrito, convocatoria al Congreso Nacional (en los próximos días se fijará la fecha definitiva pero ya se resolvió que será en mayo), y análisis de la situación política nacional.
Precisamente con respecto a este último punto, el Consejo Nacional del PJ se pronunció a través del siguiente Documento:
A MÁS DE DOS AÑOS DE GOBIERNO, EL PARTIDO JUSTICIALISTA VE QUE EL PAÍS NO ARRANCÓ.
«La crisis económico-social y el consiguiente aumento de la pobreza tiene sus causas en políticas inspiradas en formas de neoliberalismo que consideran a las ganancias y a las leyes de mercado como parámetros absolutos en detrimento de la dignidad de las personas y de los pueblos»
El Consejo Nacional, en un anterior documento titulado ´el PJ espera que el país arranque´, ya había advertido la preocupación por el estado de frustración extendido en toda nuestra población.
El desánimo abarca no sólo a los más desprotegidos, sino que se extiende a los que apoyaron con su voto al gobierno en 2015, inclusive a algunos de los que lo votaron en 2017, quienes perciben que ninguna de las promesas de campaña enunciadas por Mauricio Macri fue cumplida.
Por este motivo , más del 60% de nuestro pueblo no concuerda con las políticas llevadas adelante por el Gobierno Nacional, basadas en: endeudamiento externo; una política social que no tiene en cuenta a los que menos tienen y a nuestros jubilados; el destrato a los sectores del trabajo y la producción; importación masiva de productos que destruyen nuestras economías regionales; y la emisión monetaria, con el consiguiente efecto inflacionario, que lastima donde más duele, en los bolsillos de los argentinos.
La tan anunciada lluvia de inversiones aun no llega, pero ahora nos quieren hacer creer que ´está y no las vemos porque son invisibles´.
Los sectores de la industria y el comercio se encuentran sumidos en una parálisis, producto de la falta de políticas tendientes a promover el consumo, la producción y la inversión.
El Gobierno carece de una política laboral seria, que incluya en las discusiones al sector del trabajo, desdeña al sector gremial, y pareciera que toma decisiones en combinación con los empleadores ´amigos´. Los salarios perdieron la carrera contra la inflación, se limitan las paritarias y se evitan las cláusulas de ajuste, para compensar las pérdidas del poder adquisitivo.
En materia de salud, ya el PAMI no funciona, se perdieron beneficios esenciales. La última Ley Previsional del Gobierno le redujo sus haberes en beneficio de la Gobernadora María Eugenia Vidal, aliada del Presidente, en perjuicio de muchas provincias.
Igual suerte le cabe a la educación, que pretende ser mas una política de ajuste que una herramienta de crecimiento e inversión social para formar al futuro de nuestra sociedad.
Nuestras provincias hoy sufren las consecuencias ocasionadas por la crisis de una política económica que las perjudica, que destruyen sus economías regionales, con el agravante de recibir un trato desigual y coercitivo.
El Partido Justicialista no va a evitar ningún debate, debemos luchar todos contra la corrupción, en todos los ámbitos, sin hacer distinciones entre funcionarios actuales y/o pasados, ni amigos del poder, donde todos sean iguales ante la Ley, y en esto la justicia debe ser independiente y no el brazo ´ejecutor´ del poder de turno.
Nos preocupa el crecimiento de la pobreza, la desigualdad y la exclusión, y en eso, este Consejo Nacional del Partido Justicialista, a pedido de sus bases, siente la obligación de solicitarle al conjunto del Movimiento Peronista que dejemos de lado los resquemores y nos ocupemos, todos juntos, de organizar nuestra enorme y rica diversidad interna, sin sectarismos ni exclusiones, sacando lo mejor de cada compañero y compañera, para ponerle freno a este gobierno y hacerle ver que hay que modificar el rumbo.
Debemos entender que el adversario no está entre nosotros, sino que es este Gobierno y sus políticas de ajuste y endeudamiento el modelo que perjudica a la Patria.
Estos no son momentos de hablar de candidaturas sino de discutir ideas acerca del país que queremos, debemos considerar las propuestas de todos los sectores, que serán las que el Justicialismo, como columna vertebral de un gran frente nacional, le ofrecerá a la sociedad para el triunfo del 2019.
El Peronismo ya ha sufrido derrotas electorales, de todas hemos aprendido, y nunca perderemos la vocación de construir mayorías para hacer posible una Patria Justa, Libre y Soberana”.
