Las personas que habían recibido ayuda del Estado durante la pandemia o que tuvieron un subsidio estarán habilitadas para realizar operaciones cambiarias, según anunció el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia presentada por el equipo económico liderado por Luis Caputo, antes de su reunión con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Banco Central inauguró formalmente un nuevo «marco monetario», donde se detalló la utilización de $2,4 billones para la esterilización de pesos. Este proceso implica que la autoridad monetaria elimina la emisión de pesos por compra de dólares y luego vende dólares en los mercados del MEP (Mercado Electrónico de Pagos) y el CCL (Contado con Liquidación).
“El BCRA procederá a esterilizar los pesos emitidos por la compra del saldo de la balanza de pagos posterior al 30 de abril, fecha en la cual se limitó la cantidad de dinero en relación con el nivel de la base monetaria amplia”, explicó la entidad. La contracción monetaria máxima prevista por esta vía sería del orden de $2,4 billones, utilizando como mecanismo operativo la venta de dólares en los mercados paralelos.
La administración de estos montos se hará de manera discrecional, ajustándose a la evolución trimestral de liquidez y la estabilidad de precios. Con esta estrategia, el equipo económico busca no solo habilitar la intervención sobre el mercado de los financieros, sino también imponer un “techo tácito” al valor del tipo de cambio.
“El Banco Central pone un número, que son $2,4 billones, para lo que puede intervenir en la brecha. Ahí tiene una libre discreción”, señaló el economista de CESUR, Amilcar Collante.
El Banco Central también aclaró que se establecerán las bases para implementar la competencia de monedas, limitando la cantidad de pesos de la base monetaria a $47,7 billones o 9,1% del PBI. “La fijación de este techo a la expansión de la demanda por base monetaria permite anticipar que, a partir de la introducción de competencia de monedas, el peso se transformará en la moneda escasa”, precisó el BCRA.
Con esta nueva estrategia, se espera que el BCRA pueda intervenir en el mercado financiero de manera más efectiva, utilizando unos US$2000 millones de reservas, según estimaciones de la consultora Aurum. Esto también establecería un precio implícito para el dólar libre, cercano a los $1330, según los especialistas de IERAL.


