El expresidente Donald Trump ha arremetido contra el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, acusándolos de incitar el tiroteo que tuvo lugar el domingo en un campo de golf en Palm Beach, Florida. Este incidente marcó el segundo intento frustrado de asesinato contra Trump en los últimos dos meses.
Trump, quien estaba jugando al golf en su club de Florida cuando se produjeron disparos cerca, afirmó en una entrevista con Fox News que el sospechoso del ataque, identificado como Ryan Wesley Routh, actuó influenciado por la «retórica» de Biden y Harris. “Se creyó la retórica de Biden y Harris, y actuó en consecuencia. Su retórica está provocando que me disparen”, sostuvo Trump.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump amplió sus críticas: “Debido a esta retórica de la izquierda comunista, las balas están volando, ¡y esto solo empeorará! La retórica, mentiras y declaraciones falsas hechas por la vicepresidenta Harris durante el debate presidencial a su juicio ‘manipulado’ en ABC ha llevado la política de nuestro país a un nivel completamente nuevo de odio, abuso y desconfianza”.
En respuesta, el presidente Biden pidió «más ayuda» para el Servicio Secreto, destacando la necesidad de reforzar la protección de las personalidades políticas. “Gracias a Dios, Donald Trump se encuentra bien”, comentó Biden a los periodistas en la Casa Blanca.
“La máxima prioridad es tener respuestas”
El intento de asesinato ha desencadenado una avalancha de demandas de respuestas dentro del Partido Republicano. Mike Johnson, jefe republicano de la Cámara de Representantes y estrecho aliado de Trump, declaró en la red social X que “la máxima prioridad es tener respuestas para comprender cómo el presidente Trump pudo haber sufrido varios intentos de asesinato”.
El sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, explicó que el sistema de seguridad para Trump en su campo de golf estaba limitado debido a que no es el presidente en ejercicio. “Si lo fuera, habríamos rodeado completamente el campo de golf, pero como no lo es, el sistema de seguridad se limita a los lugares elegidos por el Servicio Secreto”, dijo Bradshaw, destacando que el Servicio Secreto «hizo exactamente lo que tenía que hacer».
El tiroteo se produjo cuando varios agentes del Servicio Secreto abrieron fuego contra Routh, quien estaba armado con un rifle AK-47 con mira telescópica, dos mochilas y un equipo de grabación de video. El sospechoso fue detenido gracias a un testigo que identificó su vehículo y enfrenta cargos de posesión ilegal de armas.
Este incidente se suma a un primer intento de asesinato sufrido por Trump en julio, y ocurre a menos de dos meses de las elecciones presidenciales del 5 de noviembre, intensificando el clima de tensión en la campaña electoral.