La Cámara de Diputados aprobó en general la Ley de Financiamiento de Universidades Nacionales con 143 votos afirmativos, 77 negativos y 1 abstención, otorgando así media sanción al proyecto propuesto por el radicalismo. La iniciativa, que enfrenta una fuerte oposición del oficialismo, busca asegurar el financiamiento de las universidades públicas, las cuales han experimentado recortes significativos en su presupuesto desde la asunción de Javier Milei como presidente.
El proyecto de ley, impulsado por la Unión Cívica Radical (UCR), establece que el Poder Ejecutivo deberá actualizar cada dos meses los gastos salariales y de funcionamiento de las universidades, ajustándolos por inflación. Esta actualización será retroactiva desde enero de 2024 hasta el 31 de diciembre de este año.
El debate en la Cámara fue arduo, con una falta de consenso previo entre los bloques. El oficialismo, desde el inicio, anticipó su rechazo debido al costo fiscal del proyecto. El primer dictamen sometido a votación, impulsado por Unión por la Patria, fue desestimado con solo 90 votos afirmativos frente a 126 negativos.
Finalmente, el dictamen radical logró avanzar con una mayoría destacada. A pesar de la oposición del oficialismo, el kirchnerismo se sumó al apoyo del proyecto, aunque votó en contra del artículo 7. Este artículo establece los criterios para la distribución del presupuesto entre las universidades públicas, basándose en factores como el número de estudiantes, el tipo de carreras ofrecidas, y las actividades científicas y tecnológicas.
El artículo 7 también menciona que la autoridad de aplicación debe implementar mecanismos de seguimiento y evaluación del presupuesto en función de los objetivos acordados entre el Poder Ejecutivo y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Este aspecto del proyecto fue rechazado tanto por Unión por la Patria como por el oficialismo y sus aliados del PRO.
La ley deberá ahora ser revisada y votada por el Senado para su definitiva aprobación.
