Diplomáticos Argentinos Abandonan la Embajada en Venezuela y Se Dirigen a España: Incertidumbre sobre los Asilados

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Cinco diplomáticos argentinos y sus familias dejarán mañana la Embajada en Caracas, cumpliendo con el ultimátum de 72 horas impuesto por el régimen de Nicolás Maduro. La partida se produce en un contexto de creciente tensión y controversia sobre el destino de los asilados en la misión diplomática, cuyos futuros siguen sin definirse.

Los diplomáticos y sus familias se dirigirán a Madrid, donde se espera que lleguen a la madrugada del sábado en un vuelo que aún no ha sido confirmado, debido al cierre del espacio aéreo venezolano para vuelos provenientes de Argentina. Desde Madrid, los diplomáticos retornarán a la Argentina.

El lunes, la dictadura chavista ordenó la expulsión de los diplomáticos argentinos, argumentando injerencia en los asuntos internos del país tras el desconocimiento argentino de los resultados de las elecciones presidenciales en Venezuela. La nota oficial emitida por la Cancillería venezolana estableció un plazo máximo de 72 horas para que los funcionarios diplomáticos y consulares argentinos abandonen el país.

En la misma comunicación, el régimen aclaró que el ultimátum se aplicaba exclusivamente al personal diplomático argentino y no extendía el permiso a los seis dirigentes del equipo de la líder opositora María Corina Machado, quienes están asilados en la embajada y enfrentan una orden de detención en Venezuela. La nota destacó que la evacuación de los diplomáticos no implicaba garantías para los asilados venezolanos.

El gobierno argentino ha intentado invocar el artículo 19 de la Convención de Asilo, firmada en Caracas en 1954, que estipula que en caso de ruptura de relaciones, los asilados deben ser protegidos de la misma manera que el personal diplomático. El artículo establece que si un representante diplomático debe abandonar el país, debe hacerlo con los asilados, o, si no es posible, entregar a los asilados a una representación de un tercer país o a un estado que mantenga el asilo.

No obstante, el régimen de Maduro ha desestimado esta normativa, dejando en un limbo a los asilados que buscan protección. La situación ha generado preocupación internacional y ha intensificado el debate sobre la protección de los derechos de los asilados en contextos de ruptura diplomática.

Con la partida de los diplomáticos argentinos hacia España, la comunidad internacional sigue de cerca los desarrollos de esta crisis, esperando una resolución que garantice la seguridad de los asilados y clarifique el futuro de las relaciones diplomáticas entre Argentina y Venezuela.

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