Un ministerio con 700 autos y 15.000 empleados, transferencias sin rendición de cuentas, involucrando en este última situación a la Delegación de Agricultura Familiar de Santiago del Estero, entre otras cuestiones, es la que fueron denunciadas por el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile.
Según publica ayer el diario Clarín en su edición digital, al asumir en Agroindustria —ex Agricultura de la Nación— Buryaile encontró “asistentes que contaban de auto con chofer, empleados con seis líneas de celulares, delegaciones que recibían dinero y no tenían que informar en qué lo gastaban, entre otras irregularidades”.
Al referirse puntualmente al área de Agricultura Familiar, la nota periodística sostiene que “empleaban en total a 1.500 personas de las cuales 200 estaban destinadas a la delegación de Santiago del Estero”.
Sobre la Delegación en Santiago, afirma el diario que “se enviaban transferencias del orden de 200 a 300.000 pesos mensuales y lo más sorprendente, tratándose de la administración pública, es que nadie estaba obligado a rendir cuentas. Tampoco, a informar los resultados de sus trabajos”.
Otro dato para el asombro, según relata Clarín es la de “un grupo de asistentes, cuya función era atender teléfonos y llevar alguna agenda, contaban para su traslados de autos con chofer. Por supuesto, a cargo del Estado”.
También encontraron “un empleado al que se le pagaban seis líneas de celulares y contaba con dos autos a disposición. Una empleada cobraba sueldo del Senado y también del ministerio, un doble empleo, expresamente prohibido en la Administración Pública”.


