En una jornada de alta tensión en los tribunales de Comodoro Py, Tamara Yañez, hermana de la ex primera dama Fabiola Yañez, declaró este lunes en la causa por violencia de género que involucra al expresidente Alberto Fernández. Su testimonio se centra en una acusación grave: Fernández habría pedido a Fabiola Yañez que interrumpiera su embarazo.
Tamara Yañez, que llegó desde España para declarar, relató que, tras comunicarle a su hermana su alegría por el embarazo, recibió poco tiempo después una llamada de Fabiola informándole que había decidido abortar. Según Tamara, la decisión de interrumpir el embarazo fue solicitada por Fernández, y ella se mostró devastada por la noticia. «Ella arrancó explicando su vinculación, su relación con Alberto y su hermana… Fue desgarrador el testimonio», comentó el abogado querellante Mauricio D’Alessandro, quien destacó la emotividad del relato de Tamara.
La declaración de Tamara, que fue postergada originalmente debido a una solicitud de la defensa de Fernández, es parte de una serie de testimonios que buscan confirmar alegaciones de hostigamiento y violencia emocional contra Yañez. Además de Tamara, la madre de Fabiola, Miriam Verdugo, y su examiga Sofía Pacchi aún deben declarar. El fiscal federal Ramiro González y la abogada querellante Mariana Gallego continúan recolectando pruebas en torno a estos alegatos.
Fernández, por su parte, ha presentado testimonios en su defensa. Uno de estos incluye la declaración de un empleado de la Quinta de Olivos que alegó que Fabiola Yañez consumía alcohol y se golpeaba con las paredes. Sin embargo, los testimonios de la esteticista Florencia Aguirre, el exintendente de la Quinta de Olivos Daniel Rodríguez y los médicos presidenciales Federico Saavedra y Leandro Federico Alem han aportado información que, según el fiscal, apoya las denuncias de Yañez sobre violencia física y emocional.
La Justicia también está a la espera del testimonio de Sofía Pacchi, cuya declaración se ha postergado por razones de salud. Pacchi vivió con Fabiola Yañez durante el año 2020 y parte de 2021, y su testimonio podría arrojar luz sobre los eventos descritos en la denuncia.
El proceso judicial sigue en curso, con la fiscalía y la defensa en un intercambio constante de pruebas y testimonios. La acusación de Tamara Yañez añade un nuevo elemento de gravedad al caso, que ya está marcado por serios alegatos de maltrato y violencia en el entorno presidencial. La recolección de testimonios continúa siendo crucial para establecer la veracidad de las denuncias y determinar las responsabilidades en este complejo entramado judicial.


