Esteban Magnami
Cómo es posible que tantas personas estén dispuestas a apostar a maniobras como la que promocionó Javier Milei? Capitalismo financiero, desregulación y mesianismo, un combo de alto riesgo.
Mientras todavía se siguen conociendo detalles acerca de la criptoestafa promocionada por el presidente Javier Milei, es posible bajarse del vértigo para reconstruir el camino que condujo a que el primer mandatario de un país avale expresamente una maniobra de este tipo. Sería demasiado simplista creer que esto se pueda explicar a partir de las particularidades de blockchain y el mundo cripto o de la psicología de un personaje. Que alguien pueda actuar de este modo, y que miles de personas crean en él, quizás hable mejor de la sociedad, o de una parte de ella, que ha perdido las certezas y necesita creer en algo.
Cómo se llega a una situación así?
Algunas posibles respuestas
Sin duda el contexto neoliberal genera la desesperación necesaria para que germinen como hongos trampas tan burdas. El economista griego Yanis Varoufakis en varias ocasiones, incluido su último libro Tecnofeudalismo, describe un punto de quiebre del sistema neoliberal en el año 2008, que permite explicar el descontrol del capital. Ese proceso se cristaliza en los años siguientes y, según Varoufakis, se muestra con toda claridad el 19 de agosto de 2020, cuando en plena pandemia se publicó que la economía del Reino Unido había caído un 22%: ese mismo día la bolsa de valores de Londres subía el 2,3%. Varoufakis resumía: «El capitalismo financiero se ha desacoplado de la economía capitalista, saliendo de la órbita de la Tierra, dejando tras de sí vidas y sueños rotos».
Lo que había pasado, según Varoufakis, era que luego de la crisis de las subprime en 2008, que dejó a grandes fondos financieros al borde de la quiebra, los Estados nacionales, asustados, habían decidido imprimir dinero para rescatarlos. En resumen, los Estados hicieron beneficencia para los financistas, quienes ya se habían enriquecido generando una crisis


