El estadio Monumental de Núñez será escenario de la definición del título el próximo sábado 30 de noviembre.
La reciente eliminación en semifinales de la Copa Libertadores contra Atlético Mineiro aún deja secuelas en River Plate, tanto en lo anímico como en lo deportivo. La derrota ante el Galo significó perder la posibilidad de disputar una final histórica en su estadio Monumental, oportunidad que no se sabe cuándo podrá repetirse.
Sin embargo, el club millonario tendrá un beneficio económico al ser sede de la gran final entre Atlético Mineiro y Botafogo el próximo 30 de noviembre, lo que le generará ingresos de 1.500.000 USD pagados por Conmebol como caché.
Esta será la sexta vez que se designa un estadio para la final única de la Libertadores desde 2019. El Monumental de Núñez se une así a otros escenarios emblemáticos como el Maracaná (sede en 2020 y 2023), el Monumental de Guayaquil (2022), y el Centenario de Montevideo (2021), convirtiéndose en el segundo estadio argentino en recibir una final de este tipo.
Una noticia alentadora para River y su hinchada es que el equipo podrá disputar el partido de la fecha 24 de la Liga Profesional frente a San Lorenzo en el Monumental. Inicialmente, debido a la preparación del estadio para la final de la Libertadores, el duelo estaba programado en el Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini en Avellaneda. Sin embargo, la AFA reprogramó el encuentro para el 4 de diciembre, lo que permitirá que se juegue en el Monumental.
El partido también tiene un atractivo particular por el regreso de Iker Muniain, el capitán de San Lorenzo, al Antonio Vespucio Liberti. El español, ídolo del Athletic Club de Bilbao y reconocido hincha de River, llegó a Argentina a mediados de este año, pero finalmente recaló en San Lorenzo tras no recibir una oferta del Millonario. Muniain, quien estuvo presente en la final de la Libertadores 2018 entre River y Boca en Madrid, tendrá la oportunidad de pisar el césped del Monumental y recibir el aplauso de la hinchada riverplatense.
