«El 6 de agosto realicé una presentación judicial para solicitar una pericia informática urgente contra Google, que servirá como prueba de una demanda.
Como saben, el 17 de mayo Google publicó información falsa y ofensiva contra mi persona, provocando un daño que debe ser reparado.
Cuando las mentiras y difamaciones se disparan desde plataformas masivas, su circulación no tiene límites, no se puede detener y el daño que ocasionan a los difamados pareciera ser incalculable.
Por eso, la acción judicial también pretende plantear una cuestión compleja y profunda, propia de los tiempos que corren: ¿Existe algún tipo de defensa para las personas que resultan víctimas de este tipo de acciones perpetradas por un gigante informático como Google?»