Corea del Norte elevó nuevamente hoy la tensión regional al realizar un nuevo ensayo con dos misiles de medio alcance, uno de los cuales cayó en aguas territoriales de Japón, en otra demostración de fuerza que generó una fuerte condena de Tokio.
El nuevo ensayo misilístico norcoreano desató numerosas reacciones de condena por parte de la comunidad internacional, especialmente del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien convocó de urgencia a una reunión del Consejo de Seguridad.
Los dos misiles tipo Rodong despegaron de un área costera en la provincia norcoreana de Hwanghwae del Sur, al suroeste del país, y uno de ellos estalló al despegar de la lanzadera, según confirmó el Ministerio de Defensa de la vecina Corea del Sur.
El otro misil, sin embargo, voló aproximadamente mil kilómetros hasta caer en el Mar de Japón (Mar del Este), a 250 kilómetros de la costa nipona y en aguas de la zona económica especial (ZEE) o mar territorial de Japón.
El primer impacto en 18 años de un proyectil norcoreano en aguas de la ZEE de Japón generó un fuerte rechazo de Tokio que planteó una nueva amenaza a la seguridad de sus actividades marítima y aeronáutica.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, habló ante los medios y calificó el lanzamiento como «un problema grave para la seguridad» que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), informó la agencia de noticias EFE.
El ministro de Defensa, Gen Nakatani, fue más allá al considerar la acción «una amenaza y una provocación para la seguridad» de Japón, mientras la Cancillería envió una protesta a través de su embajada en Beijing, ya que Tokio y Pyongyang no mantienen relaciones diplomáticas.
Aunque no se produjeron daños en embarcaciones o aviones, el ministro de Defensa puso en alerta a las Fuerzas de Autodefensa (Ejército), que por el momento siguen recabando información y analizando datos para conocer cuál era el objetivo del lanzamiento norcoreano.
Desde que Kim Jong-un llegó al poder a fines de 2011, el Ejército Popular de Corea del Norte realizó un total de 30 pruebas de misiles y otros proyectiles balísticos, según datos de Seúl.
El ensayo armamentístico de hoy es el primero desde el pasado 19 de julio, cuando el Estado comunista llevó a cabo el lanzamiento de dos misiles de corto alcance y un tercero de medio alcance.
El Rodong, un proyectil balístico autóctono con un rango de 1.300 kilómetros, es el principal misil de medio alcance en el arsenal de Corea del Norte, y el Ejército lo ha lanzado en varias ocasiones en los últimos años a pesar de que se lo prohíben las resoluciones de la ONU.
El doble lanzamiento de hoy se considera una nueva demostración de fuerza como respuesta a las recientes sanciones internacionales al país y a la próxima instalación del paraguas antimisiles estadounidense en Corea del Sur.
Para hacer frente a los cada vez más avanzados programas armamentísticos del régimen de Kim Jong-un, Seúl y Washington acordaron a principios de julio instalar en territorio surcoreano el sistema de defensa antimisiles de fabricación estadounidense THAAD, con el objetivo de desplegarlo el año que viene.
El ensayo de Corea del Norte, generó preocupación en el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
«Una vez más estamos profundamente preocupados por el último lanzamiento de misiles», dijo el portavoz del surcoreano Ban, Stéphane Dujarric, en su conferencia de prensa diaria, en la que urgió al régimen de Pyongyang a optar por el diálogo con la comunidad internacional.
El Consejo de Seguridad de la ONU, por su parte, se reunirá de urgencia hoy mismo para analizar este último episodio, como ha hecho con anteriores pruebas de misiles efectuadas en los últimos meses por Corea del Norte.
Asimismo, la OTAN condenó hoy el lanzamiento de dos misiles de medio alcance y pidió a Corea del Norte el «cese inmediato» de los ensayos balísticos y de las provocaciones.
«Condeno enérgicamente las pruebas de misiles balísticos hoy en Corea del Norte», señaló el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en un comunicado, citado por la agencia de noticias EFE.
La Alianza Atlántica considera que se trata de otra «violación directa» de varias resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
«El persistente comportamiento provocador de Corea del Norte supone una profunda preocupación y socava la seguridad internacional», añadió Stoltenberg.
Entretanto, los gobiernos de Alemania y Francia también condenaron el lanzamiento de misiles norcoreanos y coincidieron en solicitar el desmantelamiento completo del programa nuclear de Corea del Norte, según sendos comunicados de sus Ministerios de Relaciones Exteriores.