La decisión de abandonar la organización podría tener graves consecuencias en el acceso a medicamentos, vacunas y asistencia. Un error estratégico y un retroceso en materia de cooperación.
La salida de Argentina de la OMS supone la pérdida de acceso a beneficios cruciales como los fondos Rotatorio y Estratégico, mecanismos que permiten la compra de vacunas y medicamentos a precios accesibles. «Si el país deja la OMS, no solo enfrentará dificultades para adquirir insumos esenciales, sino que también quedará aislado de los circuitos de cooperación científica y vigilancia epidemiológica», sostienen desde la Fundación Soberanía Sanitaria.
el retiro de la OMS no puede realizarse de manera inmediata: «Argentina ingresó en 1948 a esta organización por ley de la Nación 13.211. Retirarse implica o una nueva ley o un DNU y el proceso lleva más de un año, o sea que esto no se puede efectivizar en una decisión intempestiva». Y subraya la importancia histórica del organismo en el avance de la salud mundial: «La Organización Mundial de la Salud tiene adheridos a los 195 países que están en Naciones Unidas. Su historia lleva 75 años con hitos notables, tales como la erradicación de la viruela, que provocó 300 millones de muertes, con vacunación masiva en 1980 y la casi erradicación de la poliomielitis a nivel mundial desde el año 2020».
Decir que quedamos en la Organización Panamericana de la Salud, de la que fuimos fundadores antes que se crease la OMS, no tiene sentido, ya que hoy la OPS es la rama americana de la Organización Mundial de la Salud. Los perjuicios de esta decisión significa continuar aislándonos del mundo real con una visión cegada de la realidad sanitaria mundial».
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