Según las primeras informaciones, Pablo Andrés Seró se habría arrojado por propia determinación; sus allegados dijeron que desde hace meses estaba con un cuadro depresivo severo.
El juez federal de Concepción del Uruguay, Pablo Andrés Seró, murió esta mañana al caer al vacío desde un edificio del centro de la ciudad del este de Entre Ríos. Según las primeras informaciones, se habría quitado la vida después de haber ido a visitar a su madre en ese mismo inmueble. Más temprano había tenido una audiencia en su despacho.
Testigos dijeron haber visto que, pasadas las 10, saltó sin la intervención de terceras personas y cayó sobre un auto estacionado frente al edificio Antares, situado en Galarza y Eva Perón. El portero del inmueble dijo a la policía que el juez había visitado a su madre y luego había subido solo a la terraza, donde se cree que no estuvo más que él. Los médicos emergentólogos que llegaron a la escena del hecho constataron que el magistrado, de 55 años, había fallecido en el acto, producto de los politraumatismos. Este jueves se hará la autopsia en la morgue del Hospital Urquiza.
Allegados a la familia confiaron a LA NACION que desde hacía tiempo Seró cursaba un severo cuadro de depresión.
“Todo indica que se trató de una autodeterminación, aunque aún se desconocen los motivos que podrían haberlo llevado a esa situación, pero también se analiza la posibilidad de un accidente, porque se investigan todas las posibilidades, ya que la fiscalía a cargo de la instrucción no descarta ninguna hipótesis para esclarecer el hecho”, se explicó a LA NACION.
En el lugar trabaja personal de la División Criminalística de la Policía de Entre Ríos, con la intervención de la fiscal María Occhi.


