Este martes dará inicio el juicio contra Diego París, un organizador de eventos relacionado con el mundo del cómic, acusado de múltiples abusos sexuales con un peculiar fetiche por el personaje de la Mujer Maravilla. El caso, que ha captado una atención significativa desde su denuncia en 2020, marcará el comienzo de un proceso judicial que ha sido esperado con expectación.
París se enfrenta a graves cargos que incluyen abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa, y abuso sexual simple, en concurso real de delitos. Las acusaciones provienen de al menos cinco mujeres que han presentado denuncias detallando experiencias similares con el acusado.
La defensa de París está a cargo del abogado Juan José Sain y Lara Lucatelli. La Dra. María Martha Coronel Gallardo y el Dr. Miguel Torres actuarán como querellantes, representando a cuatro y una víctima respectivamente. El tribunal estará compuesto por los vocales Graciela Viaña de Avendaño, Juan Carlos Storniolo y Luis Achával, mientras que la fiscalía será dirigida por Yésica Lucas, de la Unidad Fiscal para delitos contra la integridad sexual.
Detalles del Caso
La primera denuncia contra París surgió en 2020, cuando una menor de 17 años relató que el acusado organizó un falso casting para un cortometraje basado en la Mujer Maravilla, en el cual ella debía ser la protagonista. Durante los ensayos, París solicitó que la menor usara ropa ajustada en lugar de deportiva y la convenció para que se dejara fotografiar para enviar el material a una «productora» en Buenos Aires.
París también sugirió el uso de cloroformo para adormecer a la menor en una escena, propuesta a la que ella se negó. El abuso ocurrió cuando, en una escena durante la cual la menor se rió, París la agredió al taparle la boca, besarla por la fuerza y darle una palmada cerca de los glúteos. Aterrorizada, la menor simuló normalidad hasta que pudo salir del lugar y denunció el abuso en la Comisaría Primera del Menor y la Mujer.
La denuncia inicial generó un efecto dominó, llevando a otras mujeres a relatar experiencias similares con París, todas vinculadas al uso del cloroformo y los falsos castings relacionados con la Mujer Maravilla.
