Las difícil relación entre el Ejecutivo de Michel Martelly y el Congreso obligó a postergar en los últimos años el proceso democrático, con el retraso continuado de los comicios legislativos y municipales que debieron haberse celebrado en 2014.
En enero de este año concluyó el mandato de un segundo tercio de los senadores y de la Cámara de Diputados, por lo que desde el 12 de ese mes el presidente Martelly gobierna por decreto, posibilidad permitida por la Constitución, tras el cese del Congreso Nacional (bicameral).
El 12 de marzo de este año, el Consejo Electoral Provisional (CEP) convocó para el pasado 9 de agosto la primera ronda para elegir a 20 senadores y 118 diputados, comicios cuestionados por irregularidades por varios organismos internacionales, marcados por la violencia, que dejó 15 muertos y sólo un 18 por ciento de participación electoral.
A su vez, el CEP convocó para mañana a la primera ronda de las presidenciales y la segunda de las legislativas, además de las municipales.
Los pedidos de la comunidad internacional no sirvieron para poner orden en el sombrío panorama político y económico del país más pobre de América, que recién encontró algo de calma en su crisis política cuando en diciembre pasado renunció el entonces primer ministro Laurent Lamothe, en medio de violentas manifestaciones casi diarias.
Lamothe fue sustituido por decreto por el ex alcalde de Puerto Príncipe Evans Paul, un opositor moderado cuya llegada al Gobierno allanó el camino hacia las tan reclamadas elecciones, pese a que durante este año renunciaron seis ministros, un secretario de Estado de su Gobierno y un integrante del CEP.
Si se necesitara una segunda vuelta para elegir presidente, será el 27 de diciembre. Mañana, los locales votarán entre 50 candidatos -fueron 19 en las últimas- para decidir al sucesor de Martelly, que asumió en mayo del 2011.
Pese a esa insólita lista de aspirantes a la presidencia, las chances de triunfo parecen reservada a cinco candidatos: Jude Celestin, de la Liga Alternativa para el Progreso y el Empoderamiento de Haití; Jovenel Moise, del gobernante PHTK; Jean-Charles Moise, de la Plataforma de los Hijos de Dessalines; Maryse Narcisse, del partido Familia Lavalas del ex presidente Jean-Bertrand Aristide; y Jean Henry Ceant, del partido Amar Haití.
Otros postulantes con algún peso son Eric Jean-Baptiste, Steven Irvenson Benoit, Sauveur Pierre Etienne, Steeve Khawly y Mario Andresol, con mínimos porcentajes en las escasas y poco confiables encuestas que se hicieron en las semanas previas. El nuevo presidente asumiría el cargo el 7 de febrero de 2016 para un mandato de 5 años.
El representante especial de la Secretaria General de la ONU en Haití, Sandra Honoré, dijo que los componentes militares y policiales de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití -que ahora se compone de 4.971 miembros- trabajarán estrechamente con los 12.000 miembros de la fuerza de policía haitiana «para garantizar la seguridad antes, durante y después de la elección».
El primer ministro Paul pidió, además, que los ciudadanos vayan a votar en paz para demostrarle al mundo que Haití tiene un pueblo “grande y responsable”.
Haití es el país más pobre de América, con una población de 10,3 millones de habitantes, de los que se estima que 6 millones viven en la pobreza.


