La operación es «técnicamente imposible y viola las leyes y regulaciones chinas para el trasplante de órganos»
Autoridades sanitarias chinas anunciaron hoy que prohibieron el trasplante de cabeza que iba a realizar en el país el neurocirujano italiano Sergio Canavero.
El trasplante se había anunciado para 2017 pero después se postpuso hasta la próxima primavera (boreal). El objetivo es implantar la cabeza de una persona gravemente enferma en el cuerpo de un donante con muerte cerebral.
«Nunca autorizaremos tales pruebas médicas en China», dijo el también ex viceministro de Salud.
«Reparar nervios espinales y células cerebrales es un desafío que no ha sido superado en ningún lugar del mundo», dijo Huang Jiefu. «No tiene sentido y es una locura buscar atención con experimentos en cadáveres», agregó Jiefu.
La reacción entre los círculos médicos fue contundente desde el primer anuncio de Canavero. «Es pura publicidad», aseguró Edgar Biemer, de la Clínica Caspari de Múnich, que participó en un espectacular trasplante de brazo en Alemania. «Creo que es absolutamente imposible restablecer la conexión con la médula espinal en un trasplante de ese tipo», señala.
