Profesionales de distintas áreas ayer debatieron sobre la despenalización del consumo de marihuana. La oportunidad de manifestar su punto de vista se dio en el marco de las XIII Jornadas Científica de Trastorno dual, violencia y trastorno de personalidad, organizadas por la dirección de la Clínica de Psicoterapia Psicoanalítica.
Luis Fernández, director de esta institución y organizador de las Jornadas Científicas, contó que la convocatoria tuvo una gran repercusión. Participaron más de 240 inscriptos, entre abogados, médicos, psicólogos, trabajadores sociales y demás público. En cuanto a las conclusiones del debate sobre la despenalización de la marihuana, el profesional consideró que es «un tema muy complejo, que en realidad tenemos que trabajar, fundamentalmente en prevención, educación y garantizar los derechos mínimos del ciudadano para que no entre en el consumo.
En este sentido advirtió que tampoco vale perseguir al que consume, sino que hay que perseguir el narcotráfico. Para eso, señaló, se tienen que elaborar políticas muy claras que estén orientadas a prevenir.
«La prevención se hace con educación, con estadística de las zonas más vulnerables, a efectos de diagramar políticas preventivas. De esta manera se podrá demostrar que la marihuana destruye el cerebro, más aún el cerebro que está en un proceso de formación. Niños de 12 o 13 años están consumiendo marihuana”, aseguró.
Al respecto consideró que se debe contar con centros de atención y de rehabilitación. En esta instancia del debate se hizo mención a la Ley Nacional 26.657 de Salud Mental. Según el psiquiatra, esta norma tiene aspectos buenos y malos. «Si decimos que la adicción es una enfermedad, estamos en contradicción al decir que el adicto tiene voluntad para internarse o no. Si es una enfermedad, estamos obligados a tratarlo. ¿Qué hacemos si el paciente no se quiere tratar? Ésta es la contradicción que tiene la Ley”, señaló.
Dada esta situación, el profesional estimó que esta ley podría ser modificada o, al menos, algunos de sus artículos serían quitados. Para Fernández se tiene que modificar la Ley de Salud Mental.
«En todo caso, planteemos políticas de porqué se cronifican los pacientes. ¿Por qué no trabajamos con la familia, con el barrio o con todo el entorno social? Así vemos de qué manera constituimos redes que ayuden a sostener a este paciente fuera de la internación. La prevención, asistencia y rehabilitación son tres niveles que no se cumplen”, sostuvo.


