Laudelina Peña, detenida en el penal de Ezeiza por el caso de la desaparición de Loan, solicitó prisión domiciliaria luego de una inspección judicial en su vivienda. La jueza Cristina Pozzer Penzo ordenó que los hijos de Peña fueran trasladados a su casa para su seguridad. Esta decisión generó críticas de Camila, prima de Loan, quien cuestionó la falta de apoyo psicológico y la comprensión de la justicia hacia las víctimas, señalando la dificultad de su hija de adaptarse a un nuevo entorno.