Capturaron en Santiago del Estero al «Carnicero de Giles»: Uno de los Asesinos Seriales Más Peligrosos de Argentina

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Luis Fernando Iribarren, conocido como el «Carnicero de San Andrés de Giles», fue recapturado en Santiago del Estero después de estar prófugo durante más de diez días. El múltiple homicida, que cumple una condena a prisión perpetua desde 1995 por el asesinato de cinco miembros de su familia, fue arrestado mientras paseaba a su perro en la localidad de Villa Atamisqui, a unos 121 kilómetros de la capital santiagueña.

Iribarren, de 59 años, se había fugado el 28 de agosto pasado tras ser autorizado a rendir un examen de Derecho en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad La Plata. Desde ese momento, no regresó al penal de Lisandro Olmos, donde estaba cumpliendo su condena. La fuga se produjo tras casi 30 años de encarcelamiento, durante los cuales Iribarren fue preparado en su celda en la Unidad 26 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y contaba con permisos de salidas transitorias otorgados por el Juzgado de Ejecución N° 1 del Departamento Judicial de Mercedes.

Las salidas transitorias, que se realizaban sin custodia, generaron sospechas de que Iribarren podría estar usando el permiso para fines distintos al estudio. Las autoridades informaron sobre su fuga al SPB y al juzgado, lo que llevó al inicio de una intensa búsqueda que culminó con su arresto este domingo.

Iribarren es considerado uno de los asesinos más notorios de Argentina. En 1986, con apenas 21 años, cometió un brutal asesinato en su casa de campo en Tuyutí, cerca de San Andrés de Giles, en Buenos Aires. Usando una carabina calibre 22, mató a sus padres, Luis y Marta Langevin, y a sus dos hermanos, Marcelo y María Cecilia, mientras dormían. Luego, enterró los cuerpos en una fosa cerca de su hogar.

Durante años, Iribarren ocultó el crimen, afirmando que su familia se había mudado a Paraguay para evitar deudas. Su apodo, «Carnicero de Giles», refleja la crueldad de sus acciones y el impacto duradero en la historia criminal argentina.

La recaptura de Iribarren no solo cierra un capítulo de fuga y engaño, sino que también abre nuevas interrogantes sobre los procedimientos de libertad condicional y las medidas de seguridad en el sistema penitenciario argentino.

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