En un país con viajeros varados y controles casa por casa, el Gobierno le otorgó a Boca Juniors un polémico “corredor sanitario” para que juegue con Banfield
En menos de 24 horas, el Ministerio de Salud pasó de ordenar el aislamiento preventivo por siete días al plantel que protagonizó los incidentes en Belo Horizonte a permitirle salir del hotel, entrenarse y enfrentar mañana al club del Sur. Críticas desde el ámbito sanitario y polémica abierta en el mundo del fútbol
“El plantel deberá aislarse en el dispositivo previsto por el Club (Boca Juniors) durante siete días de acuerdo a las previsiones vigentes para las delegaciones deportivas en eventos internacionales, cumpliendo las prácticas correspondientes bajo la modalidad burbuja y sin intervención o interacción de terceros (…) realizando el test PCR del día siete, evitando traslados o circulación con terceros o cualquier otra actividad social, con el fin de garantizar una burbuja que supere cualquier posible desvío”.
El texto anterior figuraba, en la medianoche del jueves al viernes, en la página oficial del Ministerio de Salud de la Nación. Es un testimonio frío de que las definiciones epidemiológicas tienen fundamentos que, en algunos casos, tienen una consistencia discutible. El comunicado está fechado el 21 de julio y había sido publicado en sintonía con la llegada de los jugadores, cuerpo técnico y directivos después del bochornoso partido ante el Atlético Mineiro. Ya había pasado el partido del escándalo, los incidentes, la escala en la comisaría de Belo Horizonte, la noche adentro de los micros y el regreso accidentado.
