El seleccionado argentino igualó 0-0 en el tercer y último encuentro del Grupo B y quedó al borde de la eliminación del Mundial de Nueva Zelanda. Con apenas dos puntos, el representativo nacional depende de otros resultados para avanzar a los octavos de final.
Austria tuvo dos claras en el comienzo del encuentro por intermedio de Valentin Grubeck, Argentina logró emparejó las acciones con el paso de los minutos y, de a poco, fue llegando con peligro al área rival.
Lo tuvo Nicolás Tripichio, pero su remate dio en Giovanni Simeone cuando el balón iba al arco; Angel Correa y el propio Tripichio hicieron trabajar a Tino Casali y, ya en el cierre de la primera etapa, se lo perdió dos veces Gio.
El complemento fue un monólogo del equipo conducido por Humberto Grondona: estuvieron cerca Alejandro Romero Gamarra, Facundo Monteseirín y Correa. Austria defendía con todos sus jugadores casi en el borde del área, Augusto Batalla era un espectador más.
El paso del tiempo, lógicamente, derivó en desesperación. Se iluminó Correa, volvió a quedarse con la pelota Casali. Después, de carambola, casi la mete el ex San Lorenzo. Los europeos tenían dos claras líneas de cinco, aunque acumular gente no los hacía defender bien. Monteseirín, de cabeza, lo tuvo dos veces. Se fue el partido. Los chicos dependen de un milagro.
Desde las 4, Nueva Zelanda jugará con Birmania y necesita que empaten para seguir con chances. Si se da, tendrá que esperar que mañana pase lo mismo con el duelo entre Senegal y Qatar. Si todo sucede, será el cuarto mejor tercero y pasará de fase.


