Un total de 29 efectivos de la Policía de la Provincia han sido apartados de sus funciones tras dar positivo en controles internos de consumo de sustancias prohibidas, como cocaína y marihuana. La medida fue implementada por la Secretaría de Seguridad y el Jefe de Policía de la Provincia, y se trata del tercer control de este tipo realizado hasta la fecha.
Marcelo Castillo Gioya, abogado defensor de cinco de los efectivos afectados, confirmó a Radio Panorama que esta nueva ronda de controles incluyó, por primera vez, a oficiales superiores, abarcando rangos desde Comisario hasta General. Según Castillo Gioya, los oficiales detectados con consumo de sustancias han sido puestos en disponibilidad preventiva, lo que implica que recibirán el 50% de su salario mientras dure el proceso y se les ha retirado su arma de fuego.
El abogado detalló que, conforme a la Ley Policial 4.794, los artículos 190 y 191 prevén la cesantía o exoneración para faltas graves como el consumo de drogas. Castillo Gioya también resaltó la importancia de estos controles para asegurar que los miembros de las fuerzas de seguridad estén en condiciones óptimas para enfrentar situaciones límite.
“El consumo de sustancias, aunque sea en el ámbito privado, afecta las funciones y decisiones que deben tomar en su trabajo”, señaló el abogado. Además, aseguró que supervisará que el sumario administrativo se lleve a cabo conforme a derecho, respetando los principios constitucionales.
El proceso judicial seguirá su curso una vez que se completen los análisis toxicológicos en laboratorios locales, con el objetivo de proteger el honor y la integridad de la fuerza policial.