Usuarios afectados se quedan sin respuestas claras mientras la justicia estudia la primera denuncia penal.
Pasadas 72 horas desde que la aplicación de Peta dejó de permitir retirar los fondos a sus usuarios, los «líderes» que coordinaban los grupos de WhatsApp y Telegram comenzaron a disolver estas comunidades, alegando la falta de respuesta de las «autoridades» de Peta. Sin embargo, se desconoce a qué autoridades se refieren, ya que la plataforma no tiene titulares conocidos ni sede. Esta situación ha dejado a aproximadamente 58 mil santiagueños sin respuestas y con la posibilidad de haber perdido sus inversiones. La justicia ya está analizando la primera denuncia penal presentada y se esperan más en los próximos días.


