Excelente columna de Luis Bruschtein sobre la protesta social, la represión del Gobierno Nacional. Algunos fragmentos.
“Pesadilla en cuatro actos. Primero dice en la campaña electoral que no va a tocar a los jubilados. Ipso facto, lo primero que hace cuando gana es mandar una ley que les saca cien mil millones de pesos por año a los susodichos. Después de saquearlos, dice en un discurso que la prioridad principal de su gobierno son los jubilados a los que acaba de estafar. Y después de decir que son su principal desvelo, va a felicitar a los policías que les rompieron la cabeza. La misma cara en los cuatro actos».
“Como en todas las protestas que se han producido bajo el gobierno de Macri, el oficialismo trató de desviar el malestar y la atención. Primero toman una medida violenta contra el sector más vulnerable de la sociedad, como es la reforma previsional. Y después, encima, les rompen la cabeza a los jubilados y a tutti quanti cuando van a protestar. De pronto, las víctimas aparecen como los victimarios. Los que fueron primero mentidos, después saqueados y después apaleados tienen que pedir disculpas por haber protestado”.
“Este gobierno no tiene matices. Es prácticamente imposible establecer reglas de juego comunes para evitar la espiral de violencia que está provocando. El inesperado cacerolazo del lunes fue un síntoma de que por primera vez gran parte de la sociedad había perforado esa fuente de poder oficialista que es su blindaje mediático”.


