Los afganos están despertando a una nueva normalidad sin saber qué es normal.
A medida que el Talibán ha tomado el control de Afganistán, la gente comienza a ocupar nuevamente las calles, temerosos, con la incertidumbre de qué puede pasar bajo el nuevo régimen.
En especial las mujeres viven la zozobra. Bajo la sharía, la ley islámica, hay duras consecuencias por cosas tan simples como dejarse ver en público con la cabeza descubierta.
La gente finge una normalidad en la calle, dice Nasim Javid (no es su nombre real), un afgano de Mazar-i-Sharif, una de las principales ciudades comerciales de Afganistán.
«Pero nada es normal. Puedo sentir el miedo en mis huesos cuando salgo. Los talibanes están en todas partes», explica a la BBC.