Su nieta se percató de que había comprado bolas navideñas que en su interior traían lencería sexy.
La historia comenzó a viralizarse cuando la nieta @Alex_Bermingham publicó un tuit con las imágenes del árbol de su abuela.
Los comentarios recibidos fueron de los más diversos y afirma que su abuela lloró al descubrir de que se trataba y dijo «Qué pensará Jesús, el dueño de la tienda en el que compré los adornos, van a creer que soy una guarra», afirmó según cuenta su nieta.
El Protagonista
