Por primera vez luego de siete intentos fallidos, la Cámara de Diputados trata en el recinto el proyecto de aborto legal, seguro y gratuito que contempla la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14. El tema divide a todos los bloques y todavía hay alrededor de ocho legisladores indecisos, que tendrán un rol clave al definir si la iniciativa pasa al Senado o fracasa.
Unos 152 diputados se anotaron para argumentar sus posiciones. Los últimos datos exponían que 126 votarían por legalizar el aborto, mientras que 124 se opondrían a la iniciativa y hay 3 indecisos. Se prevé una sesión maratónica que durará alrededor de 20 horas y que terminará hoy a las 8.
Mientras tanto, afuera del Congreso, las calles fueron copadas por miles de personas que se manifestaron, tanto a favor como en contra. Para evitar problemas, las autoridades porteñas dividieron la plaza a la mitad.
El desenlace de la votación del proyecto de legalización del aborto marcaba esta noche una clara diferenciación entre las posturas mayoritarias adoptadas por los diputados según la región a la que pertenecen: en el noroeste, Cuyo y Córdoba se impone la negativa, mientras que en Buenos Aires, la Ciudad y en el sur predomina la positiva.
Además, por escasa diferencia, en La Pampa (3 a 2) y en Santa Fe (10 a 9) hay mayoría de diputados en contra; y en Entre Ríos (5 a 4) los hay a favor.
En los casos más extremos, los seis sanjuaninos se expresaron en contra y los cinco rionegrinos anticiparon su voto a favor.
Asimismo, seis de los siete santiagueños y seis de los siete salteños se expresaron en contra.
En el NOA-NEA, la negativa se dará en La Rioja (4 a 1); Formosa (3 a 1, con un indeciso); Catamarca (4 a 1); Jujuy (4 a 2); Tucumán (5 a 3); Misiones (4 a 2) y Corrientes (4 a 3).
Desde Cuyo, el No se apoya en los votos de San Luis (4 y 1 indeciso); Mendoza (6 a 4); Catamarca (4 a 1) y La Rioja (4 a 1).
Por el Sí, además de Río Negro, aportan su diferencia a favor Santa Cruz (4 a 1); Tierra del Fuego (3 a 1, 1 indeciso); Neuquén (3 a 2); con la excepción de Chubut, donde el rechazo gana 3 a 2.
Claramente, la diferencia que permite llegar al equilibrio, está en la provincia de Buenos Aires, donde 49 votarán a favor y 19 en contra; y en la Ciudad, donde los números son 16 y 9, respectivamente.
Dentro de la región central, en Córdoba los ‘pañuelos celestes’ cosechan 12 votos, contra 5 de los ‘verdes’, y se mantiene una indecisa.
Qué dice el proyecto
Hubo importantes cambios al texto original, que no conformaba del todo y, a partir de las modificaciones, terminó de convencer a algunos indecisos. En la «nueva» norma, de 22 artículos, la posibilidad de abortar sigue siendo hasta la semana 14, a excepción de que el embarazo haya sido producto de una violación, estuviera en riesgo la vida o salud de la mujer o si hubieran «malformaciones fetales graves incompatibles con la vida extrauterina». Para el caso de la violación, la mujer que aborte deberá tener una declaración jurada y presentarla ante el médico que intervendrá.
También se incluyó la objeción de conciencia. Si la ley fuera sancionada, los médicos podrán negarse a realizar abortos, siempre y cuando se inscriban en un registro. Sin embargo, los hospitales o centros de salud tendrán que contar con profesionales dispuestos a cumplir la ley. Es decir, la objeción de conciencia sería individual y no institucional.
Una modificación que ayudó a acercar posiciones fue la del artículo que habilitaba a las adolescentes de entre 13 y 16 años a practicarse un aborto sin la autorización de sus padres. Aquí se decidió remitir a lo dispuesto en el Código Civil y Comercial. Esa norma, aprobada en 2014, indica que estos jóvenes «tienen aptitud para decidir por sí respecto de aquellos tratamientos que no resultan invasivos ni comprometen su estado de salud o provocan un riesgo grave en su vida o integridad física».
Ahora, se agrega que si se trata de tratamientos invasivos, «el adolescente debe prestar su consentimiento con la asistencia de sus progenitores», y que en caso de conflicto entre ambos «se resuelve teniendo en cuenta su interés superior, sobre la base de la opinión médica».
Hubo otro cambio ejecutado para sumar adhesiones: poner a disposición de las mujeres que aborten consejerías interdisciplinarias pre y post intervención. Sin embargo, no afectaría el plazo máximo de 5 días estipulado en el proyecto para la realización del aborto desde el momento en que la mujer asiste al centro de salud.